En una reunión clave en la Comisión Bicameral de Fiscalización de los Organismos de Inteligencia, Martín Lousteau y otros legisladores de la oposición lograron la citación de Patricia Bullrich y Sergio Neiffert para que respondan sobre el uso de prácticas de inteligencia previa durante las marchas de los jubilados y los hinchas de fútbol en el Congreso. La pregunta central: ¿El gobierno utilizó inteligencia ilegal para vigilar a los manifestantes?
La reunión de la comisión, que se celebró el martes, estuvo cargada de tensiones. Durante el debate, se discutieron seis temas reservados, y el ambiente se calentó entre oficialistas, aliados y opositores, quienes se enfrentaron sobre la interpretación de la unanimidad lograda para convocar a los citados. A pesar de las disputas, lo que más preocupa a la comisión es saber si hubo un uso indebido de los organismos de inteligencia para monitorear a los manifestantes, lo cual estaría prohibido por la Ley de Inteligencia Interior.
En declaraciones previas a la reunión, un diputado kirchnerista había dejado en claro que la principal intención era averiguar si Bullrich había autorizado prácticas de inteligencia previa, especialmente ante las protestas en el Congreso. Según el legislador, la citación de Bullrich y Neiffert era esencial para esclarecer el asunto.
Los opositores, incluidos Cristian Ritondo, César Treffinger y Facundo Correa Llano, se mostraron a favor de la citación y del plan de trabajo propuesto por Lousteau. Sin embargo, dentro del PRO, hubo desmentidos. Fuentes del macrismo indicaron que tanto Ritondo como la senadora Beatriz Ávila presentarían una nota para aclarar que no apoyaban la citación en los términos anunciados.
A pesar de la resistencia interna, la oposición no tuvo problemas para reunir los votos necesarios para convocar a los involucrados. Con una estructura parlamentaria compleja, algunos legisladores clave, como Edith Terenzi y Martín Göerling, se ausentaron, pero no se logró evitar la mayoría que respaldó la citación. En la comisión también se incluyó a Ávila, quien, aunque es parte del PRO, votó en favor de avanzar con el cronograma impulsado por Lousteau.
La polémica surgió a partir de las denuncias sobre el accionar de los organismos de inteligencia durante la marcha del 12 de marzo, que incluyó la herida del fotógrafo Pablo Grillo. Según las fuentes parlamentarias, se cuestionó la información proporcionada por la SIDE y el Ministerio de Seguridad, así como la presunta presencia de infiltrados en las protestas. En este contexto, se aprobó la convocatoria a Bullrich y Neiffert para que expliquen su rol en este proceso.
El debate también se centró en el desplazamiento de Ricardo Ferrer Picado, ex director de Inteligencia Criminal, quien fue reemplazado por Ramiro Anzit Guerrero, lo que generó aún más sospechas sobre las prácticas de inteligencia del gobierno. Mientras tanto, los miembros de la comisión exigen transparencia sobre las decisiones y el uso de recursos de seguridad en las protestas.
Este tema sigue siendo un foco de tensión entre los distintos sectores del Congreso. Si bien desde el oficialismo niegan cualquier ilegalidad, la citación de figuras clave como Bullrich y Neiffert será crucial para determinar si hubo o no un abuso de poder por parte de los organismos de inteligencia durante las marchas. La próxima reunión de la comisión promete ser otra etapa clave en esta investigación.
Este es un tema que sigue dando de qué hablar en los pasillos del Congreso y en la opinión pública, especialmente con el futuro de los organismos de inteligencia en juego. ¿Qué revelaciones se harán en la próxima citación? ¿Se esclarecerá el papel de Bullrich en estos episodios? Lo sabremos en los próximos días.