El Banco Central dio vuelta la tendencia vendedora y cerró la jornada con una compra de USD 53 millones. Pero, ¿cómo lo logró? La clave estuvo en la emisión de deuda de IRSA y en la mayor liquidación del agro, que había anticipado LPO. Además, una menor demanda de importadores ayudó a descomprimir la presión sobre las reservas.
Las cerealeras cumplieron su promesa. El secretario de Finanzas Pablo Quirno llamó a los principales gerentes del sector la semana pasada para pedirles que aceleren la liquidación de dólares. Y así fue: este martes, el complejo agroexportador volcó USD 70 millones al mercado.
Las reservas del Banco Central aumentaron en USD 384 millones, tras una fuerte caída de USD 700 millones el lunes, algo habitual a fin de mes por los movimientos de los bancos comerciales. Sin embargo, la recuperación no fue total y en el camino se perdieron casi USD 300 millones. Aun así, el equipo que lidera Santiago Bausili respiró aliviado tras haber vendido USD 1.780 millones desde el 14 de marzo.
En el segmento de los dólares financieros, no hubo cambios significativos, lo que no es necesariamente una buena noticia para el Gobierno. Luego de la fuerte suba del lunes, los valores quedaron firmes por encima de los $1.330. El dólar MEP se negoció en $1.314 y el CCL en $1.307, con una brecha del 22,4% respecto al oficial.
El dólar blue, un mercado de poca profundidad, bajó $10 y cerró en $1.315, tras haber subido $25 el lunes.
En cuanto al dólar futuro, hubo importantes bajas en todos los plazos. Para los próximos dos meses, el mercado ahora espera una suba del 7,7% en el tipo de cambio oficial, menor al 9,4% que proyectaba en la jornada anterior.
El índice líder S&P Merval subió 0,8% este martes, tras caer 2,3% el lunes. Sin embargo, los bonos argentinos no tuvieron la reacción esperada, a pesar de que la titular del FMI respaldó el pedido de Argentina de un desembolso inicial del 40% del acuerdo. Según el analista financiero Cristian Buteler, esto debería despejar dudas sobre la capacidad de pago en los próximos meses.
El problema es que, de los USD 8.000 millones que el FMI podría girar, solo USD 5.500 millones estarían disponibles para el ministro Caputo. Esto deja abierto un interrogante sobre cómo seguirá la estrategia financiera del Gobierno.
La pregunta ahora es: ¿será suficiente este respiro para estabilizar el mercado o es solo una pausa antes de nuevos sobresaltos?