El supuesto ingreso al país de una azafata libertaria con varias valijas encendió alarmas en el gobierno de Javier Milei. Lo que comenzó como una versión periodística se convirtió en un problema mayor para la gestión, que debió ordenar una investigación interna en la Aduana y enviar a Manuel Adorni a desmentir la información. Sin embargo, la reacción del oficialismo, en lugar de disipar dudas, aumentó la controversia.
La Aduana calificó la versión como "un rumor", pero aún así consideró necesario emitir un comunicado oficial. "Tanto a la aeronave como a la tripulación y a los pasajeros se les realizaron los controles de rutina (...) sin detectarse ninguna irregularidad", aseguró el organismo.
Según la información oficial, el avión quedó en tránsito en un hangar hasta el 5 de marzo, cuando partió rumbo a París. No obstante, pese a la desmentida, se abrió "un sumario interno" para revisar posibles irregularidades. "Si el resultado confirma algún problema, el personal responsable será desafectado", indicó la Aduana.
La primera reacción del oficialismo fue enviar a su red de trolls a atacar a Carlos Pagni, periodista que reveló el escándalo. Luego, el propio Santiago Caputo, a través de voceros oficiosos, intentó despegarse del caso, lo que reflejó la preocupación dentro de la Casa Rosada.
Finalmente, Manuel Adorni salió a desmentir la información y a defender a Laura Belén Arrieta, la azafata que, según Pagni, habría sido la única ocupante del vuelo involucrado. "No pertenece al gobierno, no tiene relación con el gobierno", aseguró Adorni. Sin embargo, la cercanía de Arrieta con Milei y el hecho de que su hermano trabaje con Karina Milei y Sebastián Pareja, según reveló LPO, arrojan dudas sobre esta afirmación.
En su intento de desmentir el escándalo, Adorni mencionó "diez valijas", algo que hasta ese momento no se había detallado en los informes periodísticos. "Por cómo es el procedimiento, no se bajan estas valijas o estas supuestas famosas diez valijas. Es fácticamente imposible que hayan visto a alguien con diez valijas porque las valijas no bajaron del avión", afirmó.
Finalmente, atacó directamente a Pagni: "Pensar que uno puede salir de Estados Unidos con un montón de valijas sin que nadie pregunte nada infiere dos alternativas: o que sos un imbécil o que estás operando. Entiendo que imbéciles no son", lanzó, dejando en claro que la estrategia del gobierno fue, más que desmentir, desacreditar al periodista.
A pesar de los intentos de minimizar el caso, la apertura de un sumario interno sugiere que dentro del gobierno no todos están seguros de que la historia sea solo un rumor. En los próximos días, se sabrá si esta investigación trae nuevas revelaciones o si se diluye como tantas otras polémicas en la política argentina.